Nuestro querido Fede, de Castellón era un ejemplo de kristianismo total.
Acusaba a todos de querer pecar y que solo querían "intercambiar esposas", que "tenían tendencia a tomar drogas" que ese era el problema de los que podían competir con él, como capataz de la organización.
El tiempo es cruel con todos, Fede practicó intercambio de parejas , llamado habitualmente "triolisme" en fiestas muy privadas con mucha, mucha nieve, a doce mil pesetas el gramo.
Algún viajante supo de sus andanzas, pero Fede era siempre tan generoso recibió un consejo muy privado (debia ser el consejo a cambio de 600 euros de donativo).
HIPÓCRITAS.
Que bueno que desveles todos los misterios de la trukulenta asociación del güeveo y olé.
ResponderSuprimirTodos los días recibo comentarios más edificantes de tu blog que del texto diario.
Quieren NIEVE?
Sírvanme una de vainilla.